sábado, 6 de noviembre de 2010

Es urgente formar a los laicos en la Doctrina Social de la Iglesia

El papa Benedicto XVI envió un mensaje al cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz, con motivo de la asamblea plenaria, que se celebra estos días en Roma, sobre la recepción de la Encíclica "Caritas in veritate" en los diferentes continentes.

"Sólo con la caridad, sostenida por la esperanza e iluminada por la luz de la fe y de la razón -escribe el Santo Padre-, es posible conseguir objetivos de la liberación integral del ser humano y de justicia universal".

Refiriéndose a los "problemas fundamentales que afectan al destino de las naciones y de las instituciones mundiales, así como de la familia humana", de los que habla en la "Caritas in veritate", Benedicto XVI señala que los desequilibrios sociales, nacionales, etc, "en modo alguno han desaparecido. La coordinación entre los Estados -a menudo inadecuada, porque se orienta a la búsqueda de un equilibrio de poder, en lugar de a la solidaridad- da lugar a desigualdades, al peligro del dominio de grupos económicos y financieros que dictan -y quieren seguir haciéndolo- la agenda política, a expensas del bien común universal".

El Santo Padre subraya que es urgente "la formación del laicado católico en la doctrina social de la Iglesia. Los fieles laicos deben comprometerse para promover una recta configuración de la vida social, respetando la legítima autonomía de las realidades terrenas".

"Es muy importante -continúa- una comprensión profunda de la doctrina social de la Iglesia, en armonía con todo su patrimonio teológico y fuertemente enraizada en la afirmación de la dignidad trascendente del hombre, en la defensa de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, y de la libertad religiosa. Es necesario preparar a fieles laicos capaces de dedicarse al bien común, especialmente en los ámbitos más complejos, como el mundo de la política".

El Papa expresa el deseo de que el Consejo Pontificio Justicia y Paz siga "llevando a cabo la actualización de la doctrina social de la Iglesia", y para globalizarla "es oportuno que crezcan centros e institutos para el estudio, difusión y aplicación en todo el mundo".

"En colaboración con otros, el dicasterio -concluye- busque vías más apropiadas para la transmisión de la doctrina social, no sólo en los tradicionales itinerarios formativos y educativos cristianos de todo tipo y grado, sino también en los grandes centros de formación del pensamiento mundial, como los grandes medios de comunicación ‘laicos’, las universidades y los numerosos centros de reflexión económica y social, que recientemente se han desarrollado en todos los rincones del mundo".+

http://www.aica.org/index.php?module=displaystory&story_id=24196&format=html

domingo, 3 de octubre de 2010

Si salvaron la banca, ¿no se podrá hacer lo mismo con la pobreza?

Si durante la reciente crisis, la política se movilizó para ayudar a los bancos, porque eran "demasiado grandes como para fracasar", con más razón tendrá que hacerlo a favor de los pueblos que sufren hambre y pobreza, asegura el portavoz vaticano.

El padre Federico Lombardi SJ, director de la Oficina de Información de la Santa Sede, hizo un análisis del histórico discurso que pronunció Benedicto XVI en el Westminster Hall de Londres, el pasado 17 de septiembre, al mundo político, social, académico, cultural y empresarial británico, a la luz de la reciente cumbre de la ONU sobre el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

El pontífice recordó que los gobiernos intervinieron en forma masiva e inmediata para salvar instituciones financieras muy importantes que estaban al borde del fracaso.

"Se consideró necesario intervenir destinando sumas colosales -recordaba el Papa- porque estas instituciones eran 'demasiado grandes como para que fracasen' ("Too big to fail")".

Sin esta intervención económica, se explicó, "la economía de los países interesados hubiera sufrido graves daños".

Según explica el padre Lombardi en el último editorial de "Octava Dies", semanario del Centro Televisivo Vaticano, el Papa quería decir que "si han sido capaces de esas intervenciones para salvar grandes instituciones financieras, ¿por qué no se aplica lo mismo también cuando se trata del desarrollo de los pueblos de la tierra, del hambre y de la pobreza?"

"¡Éste sí que es en verdad un objetivo ‘demasiado grande como para que fracase'!", subraya el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

"Desde esta perspectiva -añade- se debe enfocar la cumbre de Nueva York sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio".

"Seguramente -reconoce el padre Lombardi- que se aducirán distintas valoraciones. La empresa es ciclópea y es un llamamiento a la colaboración, no sólo a los gobiernos, sino también a todas las fuerzas activas de la sociedad, tanto del mundo desarrollado como del que está en vías de desarrollo".

El sacerdote jesuita recuerda que la Iglesia en diferentes partes del mundo está comprometida en este campo "a la luz de una perspectiva espiritual y moral, consciente y atenta a los valores fundamentales, bien delineados en la encíclica Caritas in veritate.

Como reiteraba en Nueva York el representante de la Santa Sede, el cardenal Peter Turkson, presidente del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, "la persona humana debe ponerse en el centro de la investigación para el desarrollo, no debe ser vista como un peso, sino como parte activa de la solución".+

Ciudad del Vaticano, 30 Set. 10 (AICA)

http://www.aica.org/index.php?module=displaystory&story_id=23646&format=html&fech=2010-09-30